9 cosas que cambian cuando tu cirugía de columna se hace con navegación quirúrgica

La navegación quirúrgica es una tecnología que ayuda al cirujano a colocar tornillos e implantes con más precisión, como si fuera un “GPS” intraoperatorio. Su mayor valor aparece en cirugías complejas (deformidades, revisiones, anatomía alterada o hueso frágil), donde milímetros importan. No elimina el riesgo al 100%, pero puede reducir errores de colocación y mejorar la seguridad.

  • La navegación quirúrgica puede mejorar la precisión al colocar tornillos pediculares e instrumentación pélvica.
  • En reintervenciones es especialmente útil porque la anatomía cambia por cicatrices y material previo.
  • La “doble instrumentación ilíaca guiada por navegación” busca un anclaje más sólido en cirugías muy exigentes.
  • No es magia: sigue habiendo riesgos, y la experiencia del equipo importa tanto como la tecnología.
  • La recuperación depende más del tipo de cirugía que del uso del navegador, pero la precisión puede evitar problemas “evitables”.

 

Navegación quirúrgica en cirugía de columna

En las cirugías de mayor complejidad, como las reintervenciones, el uso de navegador quirúrgico es clave.
En este caso, la colocación de doble instrumentación ilíaca guiada por navegación permite una precisión milimétrica, logrando una correcta posición de los implantes con la máxima seguridad.

✔️ Mayor precisión
✔️ Menos complicaciones
✔️ Optimización del resultado quirúrgico

Tecnología avanzada al servicio del paciente en Complex Spine Institute.

Ahora vamos a traducir ese mensaje a lenguaje “de paciente”: qué significa realmente, cuándo aporta valor, qué límites tiene y qué preguntas conviene hacer antes de decidir.

 

1) ¿Qué es la navegación quirúrgica en cirugía de columna?

La navegación quirúrgica es un sistema de guía intraoperatoria que ayuda a localizar con precisión estructuras óseas y planificar la trayectoria de tornillos e implantes. Para entenderlo sin tecnicismos, imagina un GPS que combina:

  • Imágenes 3D (por ejemplo, una tomografía intraoperatoria o un sistema tipo O-arm).
  • Un software que reconstruye la anatomía y muestra el instrumento en tiempo real.
  • Instrumental “seguido” por cámaras o sensores, para que el cirujano vea en pantalla dónde está y hacia dónde va.

Su objetivo principal es simple: colocar implantes con más exactitud cuando el margen de error es pequeño y las estructuras cercanas (nervios, médula, vasos) son delicadas.

 

2) ¿Por qué en columna “milímetros” pueden cambiarlo todo?

En columna se colocan con frecuencia tornillos pediculares (en el “pedículo” de la vértebra) y otros implantes. El pedículo es un “pasillo” de hueso relativamente estrecho que está muy cerca de:

  • Raíces nerviosas (dolor, hormigueo, debilidad si se irritan o lesionan)
  • Médula espinal (especialmente en zonas altas)
  • Vasos sanguíneos importantes

Por eso, la precisión no es un capricho tecnológico: es una forma de reducir riesgos de malposición, revisiones y complicaciones mecánicas.

 

3) ¿Cuándo aporta más valor? (Indicación práctica para pacientes)

No todas las cirugías necesitan navegación, pero suele aportar más en estos escenarios:

Reintervenciones (cirugía de revisión)

Cuando ya hubo una operación previa, la anatomía no es “de libro”: hay cicatrices, cambios en el hueso, tornillos antiguos, fusiones parciales, y a veces deformidad o pérdida de alineación. En ese contexto, la navegación puede ayudar a orientarse mejor y colocar nueva instrumentación con más seguridad.

Deformidades (escoliosis del adulto, cifosis, desequilibrio sagital)

En deformidades hay rotaciones y desplazamientos vertebrales que complican la referencia “a ojo”. La navegación puede mejorar la planificación de trayectorias.

Instrumentación pélvica (ilíaca) y constructos largos

Cuando la cirugía necesita anclarse en la pelvis para ganar estabilidad (por ejemplo, fusiones largas o cirugías complejas), la precisión al colocar tornillos ilíacos o S2AI es especialmente importante.

Hueso frágil o anatomía difícil

Osteoporosis, vértebras pequeñas, variantes anatómicas, o situaciones donde conviene “confirmar” más que “estimar”.

Cirugía mínimamente invasiva (MIS)

En abordajes con incisiones pequeñas se ve menos hueso directamente. La navegación puede compensar esa limitación visual.

 

4) ¿Qué es la “doble instrumentación ilíaca guiada por navegación” y por qué se usa?

La instrumentación ilíaca es la colocación de tornillos en el hueso ilíaco (pelvis) para crear un anclaje muy sólido cuando la columna necesita una estabilización potente, por ejemplo en:

  • Fusiones largas (toracolumbares extensas)
  • Revisiones por fallo de material o pseudoartrosis
  • Deformidades complejas
  • Inestabilidad severa con necesidad de soporte pélvico

Cuando se habla de doble instrumentación ilíaca, normalmente se refiere a utilizar una configuración más robusta en la pelvis (según el caso, tornillos bilaterales y/o estrategias de fijación pélvica reforzada). El motivo es biomecánico: la pelvis puede actuar como “cimientos” cuando el constructo es largo y está sometido a grandes fuerzas.

¿Qué aporta la navegación aquí?

  • Trayectoria más segura en un hueso con geometría compleja.
  • Mejor compra ósea (un tornillo bien posicionado agarra mejor).
  • Menos riesgo de perforar corticales y acercarse a estructuras sensibles.

En otras palabras: cuando el caso es exigente, “acertar a la primera” importa más que nunca.

 

5) Beneficios esperables (sin promesas irreales)

Estos son beneficios razonables que suelen describirse en la literatura y en la práctica clínica, sobre todo en cirugías complejas:

Mayor precisión de colocación de tornillos

Los estudios comparan técnicas libres (freehand), fluoroscopia convencional y navegación (incluida TC intraoperatoria). En general, la navegación tiende a mejorar la tasa de colocación “correcta” y reducir tornillos con “breach” significativo.

Menos complicaciones por malposición

Un tornillo mal posicionado puede causar dolor, déficit neurológico, necesidad de reoperación o problemas mecánicos. La navegación puede reducir parte de ese riesgo, aunque no lo elimina.

Mejor planificación en revisiones

En reintervenciones ayuda a tomar decisiones más informadas: por dónde pasar, qué tornillos retirar, dónde hay mejor hueso y cómo evitar zonas cicatriciales complejas.

Optimización del resultado quirúrgico

“Optimizar” no significa “asegurar éxito”, sino disminuir factores técnicos evitables que podrían comprometer el resultado.

 

6) Riesgos y limitaciones: lo que conviene saber antes de idealizar la tecnología

La navegación es una herramienta potente, pero no es infalible. Estas son limitaciones reales:

No sustituye la experiencia

Un buen equipo con buena indicación y planificación sigue siendo lo principal. La navegación suma, pero no compensa una indicación incorrecta o una estrategia quirúrgica inadecuada.

Puede aumentar el tiempo inicial de preparación

Hay que “registrar” al paciente, obtener imágenes, calibrar el sistema. En manos entrenadas se integra bien, pero existe una curva de aprendizaje.

Exposición a radiación (según el sistema)

Algunos sistemas usan TC intraoperatoria. Eso puede aumentar la dosis al paciente comparado con fluoroscopia simple, aunque también puede reducir la exposición del equipo quirúrgico y mejorar la precisión. Lo importante es que exista un protocolo de dosis y un uso razonado.

Errores de registro o desplazamientos

Si el sistema se “descalibra” o hay movimiento que no se detecta, puede dar una falsa sensación de seguridad. Por eso se combina con verificación y juicio clínico.

Coste y disponibilidad

No todos los centros tienen la misma tecnología. Y, aun teniéndola, no siempre es necesaria.

 

7) Diagnóstico y planificación: qué pruebas ayudan a decidir si la navegación tiene sentido

Para que la navegación sea realmente útil, antes debe estar clara la indicación quirúrgica. Algunas pruebas y decisiones típicas son:

Historia clínica y exploración neurológica completa

Dolor, limitación funcional, síntomas radiculares, signos de mielopatía, marcha, fuerza, reflejos y sensibilidad.

Imagen “de calidad” y con objetivo

  • RM para nervios, médula y discos.
  • TC si hay que evaluar hueso, tornillos previos o planificación fina.
  • Radiografías dinámicas en sospecha de inestabilidad.

Definir si es cirugía primaria o revisión

En revisiones, la navegación suele tener más peso porque la anatomía ya no es la habitual.

 

8) Alternativas a la navegación (y cuándo pueden ser suficientes)

Que exista navegación no significa que sea obligatoria. Alternativas habituales:

Técnica freehand con referencias anatómicas

En cirugías estándar y manos experimentadas puede ser adecuada, especialmente en casos simples.

Fluoroscopia (C-arm)

Permite guía en tiempo real con rayos X. Es útil, pero no siempre da la misma información 3D que una navegación basada en TC intraoperatoria.

Guía robótica

La robótica suele combinarse con navegación. En algunos escenarios mejora consistencia y reduce desviaciones, pero su evidencia depende del procedimiento y del sistema usado.

Para un paciente, la pregunta útil no es “¿tienes navegación?”, sino: “¿mi caso se beneficia de navegación y por qué?”

 

9) Recuperación realista: lo que cambia (y lo que no) por usar navegación

La navegación no suele cambiar por sí sola el tiempo de recuperación. Lo que manda es:

  • Tipo de cirugía (descompresión simple vs fusión larga)
  • Número de niveles
  • Estado previo (dolor crónico, fuerza, comorbilidades)
  • Calidad ósea
  • Reintervención vs cirugía primaria

Lo que sí puede cambiar de forma indirecta es la probabilidad de complicaciones técnicas que retrasen la recuperación (por ejemplo, revisar un tornillo mal posicionado).

Tiempos orientativos (muy generales)

Primeros días: control del dolor, movilización segura, prevención de trombosis y estreñimiento.

2-6 semanas: mejora progresiva, caminatas regulares, inicio de rehabilitación indicada.

6-12 semanas: más autonomía, regreso gradual a actividad, según tipo de cirugía.

3-12 meses: recuperación funcional completa y consolidación (en cirugías de fusión), con variabilidad enorme.

 

Cuándo acudir a urgencias

Tras una cirugía de columna, consulta de urgencias si aparece:

  • Debilidad nueva o que empeora, dificultad para caminar, pérdida de control de esfínteres.
  • Fiebre alta, escalofríos, herida roja y dolorosa con supuración.
  • Dolor incontrolable que no responde a la medicación pautada.
  • Falta de aire, dolor torácico, hinchazón marcada en una pierna.

  

Mitos y realidades sobre la navegación quirúrgica

Mito: “Con navegador no hay complicaciones”

Realidad: ayuda a reducir ciertas complicaciones técnicas, pero no elimina riesgos generales (infección, sangrado, trombosis, dolor persistente).

Mito: “La navegación es para todas las cirugías”

Realidad: aporta más en casos complejos, revisiones, deformidad o instrumentación difícil.

Mito: “Si no hay navegación, la cirugía es insegura”

Realidad: hay cirugías muy seguras sin navegación en manos experimentadas. La seguridad depende de indicación, equipo y planificación global.

 

Preguntas frecuentes

¿La navegación quirúrgica es lo mismo que cirugía robótica?

No exactamente. La navegación guía la orientación y la colocación con imagen y software. La robótica suele usar navegación para planificar y luego ayuda a ejecutar trayectorias con asistencia mecánica. Pueden ir juntas o por separado, según el sistema.

¿En qué parte de la cirugía se usa el navegador?

Sobre todo al planificar y colocar tornillos e implantes (por ejemplo tornillos pediculares o instrumentación ilíaca). También puede ayudar a confirmar alineación o trayectorias en cirugías complejas.

¿Significa que me harán menos incisión?

No necesariamente. Puede facilitar técnicas mínimamente invasivas, pero la decisión de tamaño de abordaje depende del objetivo quirúrgico, la deformidad, el número de niveles y la estrategia elegida.

¿Duele menos después si se usa navegación?

El dolor posoperatorio depende más del tipo y magnitud de la cirugía. La navegación no “analgesia” por sí misma, pero al mejorar precisión puede reducir problemas técnicos que aumentarían dolor o complicaciones.

¿La navegación evita que haya que reoperar?

No lo garantiza. Puede reducir reintervenciones relacionadas con malposición de tornillos u otros errores técnicos, pero hay motivos de revisión que no dependen de eso (infección, pseudoartrosis, progresión degenerativa, etc.).

¿Es especialmente útil en tornillos ilíacos o fijación pélvica?

Sí, suele ser uno de los escenarios donde más sentido tiene, porque la pelvis tiene una geometría compleja y el objetivo es lograr un anclaje muy sólido con seguridad.

¿Aumenta la radiación?

Depende del sistema. Algunos métodos con TC intraoperatoria pueden aumentar dosis al paciente frente a fluoroscopia simple, pero también pueden reducir exposición del personal y mejorar precisión. Lo importante es el uso razonado y protocolos de dosis.

 

Glosario

Navegación quirúrgica: guía intraoperatoria basada en imagen y software para mejorar precisión al colocar implantes.

Tornillo pedicular: tornillo que se coloca en el pedículo vertebral para estabilizar la columna.

Cirugía de revisión: reintervención tras una cirugía previa por fallo de material, pseudoartrosis, deformidad, dolor persistente u otras causas.

Instrumentación ilíaca (fijación pélvica): tornillos en la pelvis para reforzar la estabilidad en fusiones largas o complejas.

O-arm/TC intraoperatoria: sistemas de imagen 3D usados durante la cirugía para navegación.

Pseudoartrosis: falta de consolidación ósea tras una fusión (no “pega” como se esperaba).

 

Si te han propuesto una cirugía compleja de columna o una reintervención, pedir una evaluación especializada y una explicación clara del plan (incluida la utilidad de la navegación en tu caso) puede ayudarte a decidir con más seguridad y expectativas realistas.

 

Referencias

https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10710891/

https://www.jmirs.org/article/S1939-8654%2824%2900562-9/abstract

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S187887502402000X

https://foliamedica.bg/article/149171/

 

Aviso de educación sanitaria: este artículo es informativo y no sustituye una valoración médica individual. Si tienes síntomas neurológicos o te han indicado cirugía, consulta con un especialista.

Equipo médico utilizando sistema de navegación quirúrgica asistida por imagen en operación de columna